El funcionamiento actual del mercado de trabajo en Chile presenta serias deficiencias que han frenado un posible aumento en la productividad. Según un estudio realizado por Albagli et al., publicado en 2024 en la prestigiosa revista The Economic Journal, los mercados laborales más dinámicos a nivel mundial tienden a generar mayores mejoras productivas, especialmente cuando los trabajadores, en su mayoría jóvenes, cambian de empleo con frecuencia y acceden a puestos de mayor responsabilidad y mejores remuneraciones. No obstante, en el contexto chileno, se observa que cerca del 50% de estos cambios no se traducen en beneficios productivos significativos. Esta paradoja radica en que, aunque los indicadores apuntarían a un mercado laboral fluido, existen normativas, como la indemnización por años de servicio, que encarecen el costo de un contrato indefinido. Dicha situación genera en las pequeñas y medianas empresas la necesidad de evitar la acumulación de pasivos mediante la contratación informal o la estipulación de contratos de corta duración. Esta estrategia evita el desarrollo del capital humano y limita el incremento en productividad y salarios. Así, el mercado se divide en dos sectores: uno con trabajadores de baja movilidad debido a contratos indefinidos y otro con alta rotación derivada de contratos temporales que, en lugar de potenciar la productividad, resultan en cambios laborales poco efectivos. Frente a este escenario, se plantea la necesidad urgente de reformar las normativas para reducir los costos asociados a los contratos formales e indefinidos.
Autor: Roberto Sánchez