Con el objetivo de fortalecer la cadena de valor y consolidar la confianza de los consumidores, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Biobío convocó a los comercializadores del Gran Concepción a una jornada de capacitación enfocada en el Sistema Nacional de Certificación de Productos Orgánicos. Esta herramienta resulta esencial para garantizar que los productos ofrecidos bajo las etiquetas «orgánico», «biológico» o «ecológico» cumplan con la normativa vigente.
Durante el encuentro, Roberto Ferrada, Director Regional del SAG en Biobío, subrayó la importancia de que los comercializadores dominen estos requerimientos normativos. Según Ferrada, es fundamental exigir a los proveedores el estricto cumplimiento de los protocolos técnicos y reglamentarios, puesto que la certificación emitida por las entidades autorizadas es la que respalda la veracidad de la condición orgánica del producto.
El directivo agregó que el registro oficial de las entidades certificadoras se encuentra disponible en la página www.sag.cl, lo que garantiza la conformidad con los principios agroecológicos durante el proceso de producción y minimiza los riesgos de fraude en la negociación de dichos productos.
Explicó además que, para que un producto sea reconocido como orgánico, ecológico o biológico, debe originarse a partir de un proceso agrícola, pecuario o forestal que respete los protocolos establecidos, evitando el uso de agroquímicos sintéticos y promoviendo prácticas que favorecen la biodiversidad y la salud del suelo. En este sentido, el SAG invita a los consumidores a revisar las etiquetas en busca del sello oficial chileno o a solicitar el certificado que avale la condición orgánica, especialmente en productos envasados. Para productos frescos sin empaque, se recomienda la identificación mediante letreros informativos y una separación adecuada de los productos convencionales.
La certificación orgánica en Chile se estructura en dos vías principales: el Sistema de Certificación de Tercera Parte, que exige que los organismos certificadores cumplan con formalidades y protocolos técnicos, y el Sistema de Certificación Participativa, que permite a las organizaciones de agricultores ecológicos autocertificarse ante el SAG. En la región de Biobío, el sector orgánico se evidencia con el registro de 37 productores y 19 procesadores, destacando cultivos como los arándanos, con 419 hectáreas certificadas, y la manzana, con 205 hectáreas, así como la recolección de maqui silvestre en 696 hectáreas, lo cual resalta la diversidad y el crecimiento de la oferta orgánica regional.
Autor: Iñigo Socías